jueves, 3 de agosto de 2017

LA FRAGILIDAD DEL LÍDER






LA FRAGILIDAD DEL LÍDER








“Después descubrió que los líderes solo parecen débiles cuando se comportan como si lo supiesen todo. Después de todo, un líder que nunca ha fracasado en nada es o una anomalía humana o un mentiroso. Incluso si el fracaso en cuestión no es aplicable al equipo, simplemente reconocerlo ayuda a conectar”.[1]

He asistido, a lo largo de mi vida laboral, a una gran cantidad de  cursos. Sigo en ello. He impartido a lo largo de mi misma vida laboral, también,  gran cantidad de cursos. Sigo en ello, (en mucha menor cantidad) y seguiré hasta… Es una cuestión de dar sentido a la vida.


He tenido el privilegio de asistir a cursos de figuras muy  relevantes  en temas   de liderazgo. Al final, te quedas con cuatros cosas. Confirman que el conocimiento es lo que queda en tu cabeza después de haberlo olvidado todo.
Un concepto con el que me quedé, que no se utiliza mucho, pero que yo considero importante, es el de la “fragilidad del líder”.
¿Cómo gestionas esta fragilidad?

¿Tal vez pasándote al polo opuesto y haciendo ver a los que te rodean que te sientes invulnerable?

¡Tremendo error! Atraerás a cuatro “pelotas”, "sí, bwana". Pero no a ningún colaborador con sensibilidad. A estos los espantarás.

Si demuestras que eres frágil, demostrarás que necesitas a los demás, y estos reaccionarán echándote una mano, o las dos. Todo ello te hará más fuerte. Si demuestras tu prepotencia demostrarás que no necesitas a nadie y estos te rechazarán, te darán la espalda. Acabas siendo más débil.

Una cosa es liderar y otra es gestionar. Sin duda la primera resulta mucho más difícil que la segunda. El  líder  actual,  se asegura de liderar al equipo, de conducirlo hacia el futuro. Se centra en conseguir un equipo liderado de acuerdo a su diversidad. Para ello se requiere un alto índice de relación: (Recursos x Relaciones = Resultados). Ganarse el respeto, respetando a los demás, es un requisito imprescindible para liderar.

Aceptar que somos frágiles (diferenciar entre fragilidad y debilidad, que no es lo mismo), nos hace más fuertes y auténticos.

Un  índice de autenticidad [2] alto, es otro de los requisitos sin los cuales nunca te podrás llamar líder. Tal vez gestor, jefe, mando, etc., pero no líder. El liderazgo viene marcado por este índice de autenticidad: grado de coherencia que existe entre lo que piensas, sientes y haces. Cuando este índice es alto, haces lo que dices y dices lo que haces.
La coherencia personal, causa un gran impacto, tanto en uno mismo como en los demás. Ni que decir tiene que si “los demás” forman parte del equipo o grupo que nosotros lideramos ese impacto se traducirá en un respeto y credibilidad.
Después de un cierto tiempo de convivencia, las personas que nos rodean y trabajan con nosotros suelen terminar, tarde o temprano, descubriendo nuestro grado de coherencia y autenticidad. El respeto se lo otorgamos a aquellos que llevan la autenticidad hasta sus últimas consecuencias.
  
El índice de autenticidad, tiene mucho que ver con los ingredientes por los cuales te das valor a ti mismo, por lo que  que entiendas por éxito
l3].


 ¿Qué entiendes por tal?
           ¿Crecimiento interior?
¿Número de valores que practicas?
¿Lo que los demás digan de ti?
¿Por qué parámetros te valoras?

Los parámetros por los que te concedes valor a ti mismo son muy importantes. Einstein decía a sus alumnos: “Intenta no convertirte en un hombre de éxito, sino más bien en un hombre de valor”.

¿Cómo entiendes esta frase?

¿Cómo te enfrentas a tu fragilidad?


REFERENCIAS:
         [1]https://www.hbr.es/mentorizaci-n/741/la-hipocres-del-fracaso-como-llave-para-el-xito

          [2]IGLESIAS RODRÍGUEZ Julio.: "Construyendo Líderes. ¿A quién llamar Líder?" Edición Digital.             Vigo 2008. Pg.23

          [3] La práctica consciente te lleva a ser competente: 

                http://tv.uvigo.es/es/video/mm/15929.html












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