domingo, 7 de enero de 2018

HERRAMIENTAS CONCEPTUALES PARA EL DESARROLLO DEL LIDERAZGO:

 DEFINIENDO Y CONTRUYENDO LÍDERES
 

“No alcanzamos la madurez simplemente cumpliendo años, sino cuando pensamos por nosotros mismos. Kant
.

 Puntos de partida

  La aspiración de convertirse en un líder es una tarea que exige planificación de largo alcance, luces largas y dedicación consciente y entusiasta.

En la vida,  en general, da más resultado, casi siempre,  la estrategia de demorar la gratificación inmediata, posponiéndola para obtener una gratificación futura de mayor valor.
(Ver: Tú conduces tu vida, tú decides:
 https://neuroforma.blogspot.com.es/2016/11/decalogo-de-autogestion-tu-conduces-tu.html)

 Si te centras en desarrollar con paciencia tu liderazgo personal, demorando gratificaciones inmediatas que demanda el ego,   las gratificaciones futuras, de valor real y auténtico,  que obtendrás de la vida serán, sin duda, muy placenteras para ti. Si por lo contrario te dejas llevar por la gratificación inmediata, nunca alcanzarás a vislumbrar que significa liderar, primero la propia vida, y luego los contextos profesionales en los que te muevas. 

Te convertirás  en una persona sin opciones, en un  rehén: persona que no le gusta lo que hace, que no está a gusto en la empresa en la que trabaja, ni está motivado en su trabajo ni vinculado a la empresa a través de unos anclajes emocionales necesarios. No se plantea cambiar de aires porque no tiene  más remedio que “aguantarla” por aquello que los economistas llaman el coste de oportunidad.  Repito con frecuencia que ese concepto abstracto de libertad,  se concreta por el número de opciones que una persona tiene para desenvolverse ante una determinada situación.  

Tener la capacidad de ver el bosque, una visión global de los problemas, de dominar la situación desde cierta altura, de ver la realidad con perspectiva y saber separar lo importante de lo que no lo es; ser capaz, en definitiva,  de saber distinguir entre el grano de la paja, lo que es útil de lo que no lo es, lo que es aplicable de lo utópico, lo práctico de lo meramente teórico, en concreto,  lo que aporta resultados de lo que simplemente nos hace perder el tiempo; todo ello, en mayor o menor medida, pero,  siempre en alguna medida,  son condiciones necesarias para desarrollar el liderazgo.  
El tener la capacidad de “elevarse”, visión de helicóptero,[1] de no “ahogarse” ante toda la información que nos rodea, sabiendo obviar lo irrelevante, el tener conciencia, capacidad de darse cuenta, de uno mismo, de los demás y del entorno en el que nos manejamos, es algo que debemos adquirir si queremos que nos llamen líder.

 ¿Filtras lo esencial de todo el flujo de información que recibes y sabes diferenciar lo importante de lo accesorio?

  

¿Cómo hacerlo?


·Seleccionando nuestros focos de atención
·Empleando filtros de selección de información
·Actuando en función del ciclo ERA
.Aplicando el modelo 2I – 2C
·Manejando las dos situaciones
·Recurriendo a la formación permanente

En nuestras sesiones de formación desarrollamos cada una de estas Herramientas Conceptuales, básicas para entender y afrontar la vida en general,  y para entender y desarrollar el liderazgo  en particular.
Concepto: pensamiento expresado en palabras. Idea que forma el entendimiento
Herramientas: Conjunto de instrumentos que se utilizan para desempeñar un oficio o un trabajo determinado

  "Construyendo Líderes. ¿A quién llamar Líder?"[2]


 Construyendo


“Por sus hechos los conoceréis”


Este encabezamiento corresponde al título de una de nuestras acciones formativas sobre liderazgo.

 Hace tiempo, era frecuente empezar todos o la mayoría de  la gran cantidad de cursos que había en el mercado,  con aquello tan manido y tópico de hacer la pregunta siguiente: “El líder, ¿nace o se hace?”. Unos la hacían como pregunta retórica y otros como pregunta indagativa. En el primer caso el formador se explayaba con toda una retahíla de opiniones las cuales solían ser fruto no de su propia reflexión, sino de lo que yo llamo  “pedagogía del loro de repetición”. En el segundo caso,  a partir de pregunta indagativa,  cada uno de los asistentes defendía con más o menos énfasis y con más o menos razonamientos su opinión, haciendo finalmente el formador una conclusión de las opiniones y dando él su “receta”, más o menos documentada,  de la   cuestión.

Con el encabezamiento del párrafo,  de forma explícita entendemos que el líder se hace, se “construye[3], por lo que ya no hacemos la pregunta retórica. Opinamos que nadie nace líder, al igual que nadie nace carpintero o ingeniero.  

Las competencias profesionales las empresas las miden a través de los comportamientos los cuales deben cumplir dos requisitos: que sean observables y que sean habituales. Con la primera de las características, observable, se le confiere a la medición objetividad, y con la segunda, habituales, se garantiza la fiabilidad de que la persona tiene la competencia.
Las habilidades necesarias para ejercer una determinada profesión se aprenden. Son estas habilidades las que permiten poner los conocimientos en funcionamiento. Las habilidades que debe  tener un líder también se aprenden. El líder se hace a través de sus comportamientos,  observables y habituales, es decir, se hace desarrollando competencias.[4],  
No  te vas a convertir en líder simplemente leyendo muchos libros sobre el tema. La lectura es importante, entre otras cosas,  para adquirir unos conocimientos, pero,  lo que realmente aporta un valor añadido no es el conocimiento en sí mismo, sino,  la aplicación de ese conocimiento. 

El que  quiera convertirte en líder debe planificar detalladamente esa aspiración y ponerse “manos a la obra”.

Definiendo


Cuando lees, escuchas o nombras la palabra “Líder” (significante),  ¿qué idea te viene a la mente (significado)?
Recuerdo  aquello que memorizábamos en la escuela: “el signo lingüístico es arbitrario”. No hay ninguna razón objetiva para llamar a la silla “silla”. Podemos decidir llamarle “caballo” y si todos lo hacemos acabaremos por nombrarla y entenderla con esta última palabra. Los miembros de la Real Academia de la Lengua y los grupos de presión, crean nuevos vocablos que todos terminamos por utilizar y entender. 
Es probable que si ahora mismo estamos en un grupo de diez personas y alguien pronuncies la palabra líder, cada persona entienda algo diferente. En la mayoría de situaciones se da este fenómeno puesto que cada uno lo interpreta en función de su propia y única experiencia, valores, situación, etc. Habrá, entonces,  una mayor o menor coincidencia del significado, pero,  nunca una coincidencia total. En donde esta coincidencia se aproxima, hasta ser prácticamente total, es en la terminología científica. Por eso todas las ciencias hacen un enorme esfuerzo en definir con precisión aquellos términos que le son propios. Por eso, antes de hablar de liderazgo tenemos que ponernos de acuerdo y consensuar a que nos referimos cuando hablamos de líder.
El concepto de líder lleva a una gran dispersión de significados. Esta dispersión es difícil corregirla a través de una mera definición. Sin duda, exponer con claridad y exactitud los caracteres genéricos y diferenciales del líder en una definición es difícil.

Se han hecho gran cantidad de definiciones de líder. Metí en google “Definiciones de líder” (05/01/2018, 10:30)  Aproximadamente 43.600 resultados (0,29 segundos.
En general, es habitual que el término se utilice  como sinónimo de directivo o de jefe.  Hay directivos y jefes que no tienen ninguna de las características del liderazgo y, por otra parte, hay líderes que no son ni jefes ni directivos. También, en AnswerThePublic se hacen preguntas sobre la definición de líder del siguiente tipo: “definición de líder autoritario”, “definición de líder autocrático”, “definición de líder negativo”, lo cual demuestra que las definiciones llevan a una gran dispersión de significados y, también, que se suele utilizar como sinónimo de directivo o jefe.
 Se han desarrollado, también, gran cantidad de enfoques de liderazgo: enfoque de los rasgos, enfoque situacional, enfoque de la conducta directiva, líder de tarea, líder socioemocional, liderazgo transaccional o de intercambio, liderazgo transformacional, etc.
También se han realizado estudios sobre el llamado Líder Carismático. Incluso la piscología empírica ha logrado operacionalizar y medir el carisma. Concluyen con varias premisas: la primera es que no se ha encontrado una serie de rasgos de personalidad que compartan todos los líderes carismáticos. La segunda, que sí se ha encontrado que determinados tipos de comportamientos que dan los líderes, generan el resultado de que sus colaboradores los perciben como carismáticos. Tercera, que es muy importante, en la percepción del carisma,   la equiparación del líder con ciertos mitos culturales  propios del ámbito en el que se mueve. Si tenemos en cuenta que cada cultura tiene sus propios mitos, en función de la cultura en la que se desenvuelva el líder carismático, cada líder tendrá características distintas. Una cuarta, es la de la importancia que tienen los logros y la resolución real o aparente de un problema o cuestión no resuelta anteriormente, para que los demás lo perciban como carismático.  Max Weber, uno de los fundadores de la sociología decía: “el líder carismático debe acreditarse a través de algún éxito que proporcione prosperidad y bienestar a sus subordinados, ya que si no es así el carisma podría llegar a perderse”.


Como decíamos anteriormente, exponer con claridad y exactitud los caracteres genéricos y diferenciales del líder en una definición es difícil. No lo es tanto, si lo hacemos a través de una descripción detallada de los valores, las actitudes, los comportamientos y las herramientas que deben estar presentes en toda situación de liderazgo y, también, a través de  ejemplos claros sacados de la realidad.
El próximo artículo profundizaremos en ello y llegaremos a una definición de líder que yo he utilizado durante muchos años desarrollando todo un conjunto de herramientas para operacionalizarla en la realidad de las empresas. En algunas de ellas implanté esas herramientas y las llevan utilizando con éxito desde hace tiempo. Termino este artículo, anticipando esta definición.


LÍDER:
“Persona que logra que cada uno de sus colaboradores den lo mejor de sí mismo, consiguiendo que su equipo se ubique, en “la matriz del liderazgo”,  en el cuadrante  alta cohesión y altos resultados”




REFERENCIAS:

[2] - IGLESIAS RODRÍGUEZ Julio.: "Construyendo Líderes. ¿A quién llamar Líder?" Edición Digital. Vigo 2008.
[4] La práctica consciente te lleva a ser competente:                   






























No hay comentarios:

Publicar un comentario